Hace unos años, si alguien me decía que escribir en un cuaderno iba a cambiar la forma en cómo proceso mis pensamientos, probablemente no le habría creído. Hoy, después de algunos años dentro del mundo de la papelería y del journaling, entiendo por qué cada vez más personas vuelven a tomar un lápiz y abrir un cuaderno.
Pero primero lo primero: ¿qué significa la palabra "journal"? 🤓
Antes de hablar de la práctica, vale la pena detenerse en la palabra, porque en español muchas personas la escuchan y no saben bien qué significa ni cómo pronunciarla, y esa barrera es suficiente para que el tema se sienta lejano.
Journal es una palabra inglesa, pero su origen no es inglés. Viene del francés journal, y este del latín diurnalis, que deriva de diurnus: día.
Literalmente, journal significa "lo que pertenece o se relaciona con el día", un registro de lo que vives cada día.
Lo que pocos saben es que de esa misma raíz latina vienen palabras que usamos en español todo el tiempo: jornal (el trabajo que una persona hace en un día y su paga). Cuando decimos "la jornada de hoy" estamos hablando exactamente del mismo origen que journal.
La traducción más directa al español es simplemente diario. Pero con el tiempo, "diario" quedó asociado al cuadernito íntimo de la adolescencia, con llave, donde se escribía sobre el chico que te gustaba. Esa connotación lo hizo sentir pequeño para muchas personas adultas que buscan algo distinto: un espacio de reflexión, de organización, de presencia cotidiana.
Journaling, por su parte, en inglés es el gerundio de "to journal", es decir, la acción de llevar un journal, el acto continuo de escribir. En español diríamos "escribir en un diario" o "llevar un diario", pero eso necesita cuatro palabras para decir lo mismo. Precisamente por eso el anglicismo se quedó: porque nombra algo que en castellano no tenía una sola palabra.
Qué es el journaling, en palabras simples 🤔
El journaling es la práctica de escribir de forma regular en un cuaderno, con el propósito de explorar pensamientos, emociones, ideas o experiencias. No es simplemente registrar lo que hiciste durante el día (aunque puede serlo), sino crear un espacio donde puedas procesar lo que vives, organizarte internamente y conocerte mejor.
A diferencia del diario tradicional, el journaling moderno no tiene un formato fijo, no existe la forma correcta de hacerlo, simplemente puedes escribir párrafos, hacer listas, pegar recortes, dibujar o simplemente responder una pregunta al día. La clave es la regularidad y la intención.
Los tipos de journaling que existen 📔
El mundo del journaling es amplio y eso es precisamente lo que lo hace accesible para cualquier persona. Algunos de los estilos más populares son:
-
Journaling reflexivo o emocional: Es el más clásico, en donde escribes libremente sobre tus pensamientos, emociones o experiencias del día, sin estructura, sin juicio. El objetivo es “vaciar la mente” en el papel.
-
Bullet Journal (BuJo): Un sistema de organización personal creado por Ryder Carroll que combina agenda, lista de tareas y diario en un solo cuaderno. Tiene su propio lenguaje de símbolos y ha generado una comunidad enorme a nivel global.
-
Gratitude journaling (diario de gratitud): Cada día anotas 2 o 3 cosas por las que estás agradecida, parece simple, pero tiene una base científica sólida detrás en cuanto a su efecto sobre el bienestar emocional.
-
Travel journaling (y mi favorito): Documentar los viajes a través de escritura, dibujos, fotos impresas, tickets, mapas y recortes. Una forma de mantenerse en el presente durante el viaje y construir un objeto físico con memoria.
-
Morning pages: Técnica popularizada por Julia Cameron en su libro The Artist's Way: escribir tres páginas a mano cada mañana, sin editar, como una forma de limpiar la mente antes de empezar el día.
-
Junk journaling / art journaling: La mezcla entre escritura y expresión visual. Collage, papeles reciclados, texturas, capas. Más cercano al arte que al diario, pero igual de terapéutico.
- Planner journaling: Una combinación entre planificación y journaling. Se usa para organizar semanas, meses y proyectos, integrando también el registro personal. Es el punto de partida del sistema modular que diseñamos en Vannie.
Por dónde empezar
Uno de los errores más comunes al acercarse al journaling es buscar el estilo "correcto" antes de haber escrito una sola página. La realidad es que el formato que funciona para ti es el que te da ganas de abrir el cuaderno.
No necesitas tener todo claro para empezar, puedes probar el journaling reflexivo una semana y el de gratitud la siguiente, mezclar o inventar tu propio sistema. El cuaderno no tiene reglas de uso.
Lo que sí importa y sobre eso vamos a profundizar en el siguiente artículo es entender por qué hacerlo tiene sentido más allá de la intuición y cuáles son sus beneficios. Porque detrás del acto simple de tomar un lápiz y escribir, hay décadas de investigación científica que explican qué le pasa al cerebro y al cuerpo cuando lo hacemos de forma regular.


Share:
Beneficios del journaling y porqué está en tendencia